De la transición a la elección
- Mar
- 20
- Posted by Lorenzo
- Posted in Elecciones en Venezuela, Noticias, ROAE Investigación

La transición a la democracia como el proceso político que ocurre entre el momento que culmina un régimen autoritario y aquel en que un gobierno electo democráticamente asume el poder, requiere de condiciones favorables para que sea exitosa. Este período se caracteriza por altos niveles de incertidumbre ya que las reglas de acceso, distribución y ejercicio del poder público se redefinen.
Si algo caracteriza a los regímenes autoritarios es su capacidad de imponer de manera arbitraria su voluntad, ignorando o, incluso, yendo en contra de los intereses y preferencias de la sociedad. En este tipo de régimen político, las reglas están al servicio de quienes gobiernan, y existe la certeza de que todas las decisiones públicas estarán orientadas a fortalecer el control político, social e institucional del gobierno autoritario.
En lo que a las elecciones se refiere, los regímenes autoritarios buscan garantizar que el resultado de la elección les sea favorable, para lo cual manipulan las reglas y procedimientos electorales. Por el contrario, en los regímenes democráticos, las reglas son claras desde el inicio del proceso electoral, permitiendo a todos los actores políticos establecer la mejor estrategia posible para ganar la elección, de modo que el resultado depende estrictamente de la decisión que toman los votantes el día de la elección.
En las transiciones políticas con frecuencia se requiere de acuerdos que den cabida a los cambios necesarios que permitan celebrar elecciones libres, justas y competitivas. Solo mediante la celebración de elecciones que cumplan con esas características es que es posible hablar del inicio de un proceso redemocratización.
Una de las primeras tareas para lograr elecciones libres, justas y competitivas es garantizar la imparcialidad y transparencia de las instituciones electorales y sus autoridades. Solo con autoridades confiables a los ojos de la población, y todos los actores políticos involucrados en el proceso, es posible lograr la legitimidad del nuevo gobierno democrático.
Una segunda tarea es la revisión de las leyes, normas y procedimientos electorales. Si bien durante la transición una reforma política de gran calado es poco probable, lo cierto es que la revisión de las diferentes etapas que componen el ciclo electoral es fundamental. Eliminar sesgos, trabas o ventajismos en las normas electorales dota a la elección de mayores niveles de confianza entre los partidos, candidatos y ciudadanía en general.
Adicionalmente, durante el período de transición, es necesario establecer mecanismos eficaces para la resolución de controversias electorales. De allí la necesidad no solo de acordar la composición de la institución que administra las elecciones, sino también de los tribunales en general y aquellos con competencia en lo electoral en particular. Si la justicia electoral se mantiene al servicio de la élite autoritaria, el riesgo de que el resultado de la elección sea invalidado es alto, trayendo como consecuencia que el proceso de transición democrática sea truncado.
Finalmente, uno de los elementos más importantes a ser redefinido durante la transición es el papel de la fuerza pública. Dado que el monopolio del uso legítimo de la fuerza por parte del Estado está a cargo de este tipo de instituciones, cualquier acuerdo de transición debe garantizar su neutralidad política y obediencia al gobierno democráticamente electo por los ciudadanos.
En paralelo a lo anterior, una transición democrática en Venezuela también requerirá iniciar un proceso de reconstrucción de la capacidad del Estado para la provisión de los bienes y servicios mínimos necesarios para que los venezolanos puedan hacer uso de sus derechos civiles y políticos. Recobrar la capacidad estatal en áreas como seguridad ciudadana, servicios públicos e infraestructura, salud y alimentación, entre otros, también contribuye a que cualquier proceso electoral que se celebre en el mediano plazo pueda hacerse en un contexto de baja conflictividad. De no garantizarse la gobernabilidad mínima, la celebración exitosa de cualquier proceso electoral estaría en riesgo.
En un contexto más amplio, la transición democrática requiere del restablecimiento de mecanismos a través de los cuales los ciudadanos puedan controlar el poder, que las posiciones más importantes en la conducción del Estado provengan de la elección popular, al tiempo que se construye un sistema de pesos y contrapesos capaz de garantizar los derechos civiles y políticos de las minorías.
El desafío de la transición venezolana es lograr un acuerdo nacional capaz de generar confianza en un nuevo proceso electoral y garantizar la gobernabilidad necesaria para que se celebren dichas elecciones y haya una trasmisión pacífica del poder.
Categories
- Acerca de la ROAE
- Asamblea Nacional
- Boletines
- Comunicado ROAE
- COVID-19
- Derechos Humanos
- El voto como derecho humano
- Guachimán Ciudadano
- Guachimán electoral
- Informes, documentos
- Noticias
- Opinión
- ROAE Investigación
- ROAE tema de la semana
- Sin categoría
- Temas Generales
- Voto en el exterior
Archives
- julio 2022
- junio 2022
- mayo 2022
- abril 2022
- marzo 2022
- febrero 2022
- enero 2022
- diciembre 2021
- noviembre 2021
- octubre 2021
- septiembre 2021
- agosto 2021
- julio 2021
- junio 2021
- mayo 2021
- abril 2021
- marzo 2021
- febrero 2021
- enero 2021
- diciembre 2020
- noviembre 2020
- octubre 2020
- septiembre 2020
- agosto 2020
- julio 2020
- junio 2020
- mayo 2020
- abril 2020
- marzo 2020
- febrero 2020
- enero 2020
- diciembre 2019
- noviembre 2019
- octubre 2019
- septiembre 2019
- agosto 2019
- julio 2019
- junio 2019
- mayo 2019
- abril 2019
- marzo 2019
- febrero 2019
- enero 2019
- diciembre 2018
- junio 2015
- abril 2015
- junio 2014
- mayo 2014




