Venezuela anhela una solución pronta de la crisis que la agobia

Recientemente hemos visto signos alentadores que contribuirían a la consolidación de la ruta electoral, la cual, sin duda, es la vía que goza de mayor aceptación en el país para una salida pacífica y consensuada a la afligida situación que vivimos los venezolanos.

Comencemos por saludar la puesta en marcha de la jornada especial de inscripción y actualización del Registro Electoral anunciada por el Consejo Nacional Electoral, la cual habrá de ampliar considerablemente las oportunidades para la inscripción, limitadas hasta ahora a la restringida oferta de las Oficinas Regionales Electorales de las capitales de estado.

Para hacer eficaz esta acción positiva será importante darle la mayor difusión entre la ciudadanía, precisando la ubicación de los sitios habilitados para la inscripción y los horarios de funcionamiento previstos.

En segundo término, se ha difundido por medios de comunicación nacionales e internacionales la noticia de la inminente reposición de la mesa de negociación entre el gobierno y la oposición venezolanos, en la que el tema electoral ocupa un lugar destacado.

Al respecto se mencionan medidas dirigidas a afianzar la calidad democrática y la transparencia de la ruta electoral, que satisfagan los requisitos para unos comicios equitativos y transparentes, entre otros: la participación de observadores internacionales y nacionales, el respeto de los derechos constitucionales y legales de los candidatos participantes –lo cual supone la exclusión de medidas como la inhabilitación política– y, por supuesto, el reconocimiento pleno de los resultados electorales.

Para alcanzar las condiciones mencionadas, los medios más idóneos son el diálogo  y la negociación política. Por ello, esperamos que se hagan realidad estas noticias y que, a la brevedad posible, los negociadores de ambos sectores alcancen acuerdos que satisfagan las expectativas existentes en el país.

Queda al Estado la responsabilidad de ofrecer condiciones para la instauración de un clima de convivencia y civismo,  que permita el desarrollo de un proceso electoral normal.  Esto supone el respeto riguroso del derecho de los ciudadanos a participar, sin amenazas como las detenciones arbitrarias o la violación de la libre expresión, y el resguardo de la paz y la seguridad de los votantes ante posibles acciones violentas de facciones o colectivos durante el proceso electoral.    

Debe el Estado tener también muy presente las enormes carencias básicas de importantes sectores de la población, algunos en condiciones de pobreza extrema, factores socioeconómicos que impiden ejercer con normalidad los derechos políticos, incluida la participación electoral.

Desde la Red de Observación de la Asamblea de Educación celebramos la noticia sobre el acuerdo anunciado para el reinicio de las negociaciones entre el gobierno y la oposición, y deseamos el mayor éxito a estos esfuerzos.

Caracas, 12 de octubre de 2023

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