La Venezuela electoral hasta mediados del siglo XX      

por Ramón Peña

Cipriano Castro

El siglo XX amanece con Cipriano Castro como primer mandatario de Venezuela. En octubre de 1900 un decreto suyo convoca a elegir una Asamblea Constituyente, la cual, en marzo de 1901, sanciona una nueva Constitución. Según esta carta magna, el presidente y vice presidente de la República serían elegidos por los votos de los concejos municipales refrendados por las legislaturas de los estados. En 1904 una nueva reforma constitucional deroga esta modalidad y le asigna la responsabilidad a un Cuerpo Electoral integrado por 14 parlamentarios escogidos entre los miembros del Congreso Nacional. Más tarde, una nueva Constitución devuelve a las legislaturas estadales la facultad de elegir al presidente. 

Durante los 27 años en el poder de Juan Vicente Gómez, a partir de 1908, los concejos municipales son los encargados de elegir a los diputados y corresponde a las legislaturas estadales elegir a los senadores. El Congreso Nacional así formado elige al presidente de la República. Los concejos municipales y asambleas legislativas estadales eran elegidos mediante el sufragio universal de varones alfabetos y mayores de 21 años. Es notable que el poder ejecutivo, civil y militar de entonces, restringía cualquier posibilidad de candidaturas de oposición y en la práctica, los candidatos correspondían a una lista elaborada por el gobierno. 

Gómez y López Contreras

A la muerte de Gómez en diciembre de 1935, este sistema electoral se modifica. En septiembre de 1936 se crea el Consejo Supremo Electoral, el cual se sirve de las juntas electorales en los estados para organizar y supervisar los comicios. Durante el lapso 1936-1945 organizaciones políticas de signos diferentes hacen campaña electoral, aunque restringido su ámbito de acción a los concejos municipales y legislaturas estadales. Los presidentes de ese periodo, Eleazar López Contreras e Isaías Medina Angarita, designados por el Congreso Nacional, obtuvieron resultados notoriamente abultados: López Contreras gana por 121 votos contra uno de Néstor Pérez y Medina Angarita obtiene 120 votos contra 43 de Rómulo Gallegos. 

Durante el mandato de Isaías Medina Angarita, con los partidos políticos legalizados, crece la presión por mayor libertad electoral y la reformulación del sistema vigente, para ir al voto universal, directo y secreto. Se argumentaba reemplazar la figura del llamado “Gran elector”, refiriéndose a las ventajas del gobierno de turno. Se aprobó la reforma constitucional de abril de 1945 que consagró el derecho a varones alfabetos y mayores de 21 años para la elección directa de candidatos al Congreso Nacional y se concedió a las mujeres el derecho al voto, pero solo para elegir los concejos municipales. Existía un proyecto para establecer la representación proporcional de las minorías. Este proceso de reforma se paraliza por la ocurrencia del golpe de Estado cívico militar el 18 de octubre de 1945. 

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